Una inyección del
combustible a alta presión:
el componente quizá más importante
del concepto FSI consta, sin embargo, del sistema de inyección directa del
combustible. La inyección del combustible es efectuada a una presión
relativamente alta.
Los sistemas de inyección en el colector
de admisión suelen proporcionar en concreto una presión de 4 bares. La
inyección directa de la gasolina impone, sin embargo, un valor de presión al
menos 25 veces más alto. El sistema inyector-bomba que emplea Volkswagen en sus modernos motores diesel (TDI) es capaz de
realizar unos valores de presión de hasta 2000 bares, pero no puede ser
incorporado con la misma efectividad en un motor de gasolina. Por estos
motivos, Volkswagen decidió utilizar un sistema de
regla común en su motor FSI.
Se trata en este caso de un conjunto
compuesto por una bomba de alta presión, el conducto o la regla común de
distribución del carburante (common rail), una
válvula reguladora de presión, un sensor que mide la
presión del combustible y los inyectores de alta presión ubicados
respectivamente en un punto alto de las cámaras de combustión. Estas electroválvulas permiten un sumamente exacto control de su temporización
y posibilitan de esta forma una óptima inyección "justo a tiempo" en
todas las condiciones de carga del motor.